Dimensiona por el arranque, no por el consumo
Un frigorífico que consume 200 W pide hasta 600 W en el instante de arrancar. Lo mismo una bomba, un compresor o un aire acondicionado: todo lo que lleve motor.
La cuenta correcta es: suma el consumo en marcha de todo lo que vayas a conectar, y súmale el mayor pico de arranque de un solo aparato (no de todos a la vez, porque no arrancan juntos). Añade un 20 % para no trabajar al límite. Nuestra calculadora de generador lo calcula con los aparatos habituales ya cargados.
No lo hagas trabajar al 20 %
Un generador de gasolina quiere ir entre el 40 y el 80 % de su carga. Muy descargado, se ensucia, carboniza y consume de más. Comprar el doble de lo que necesitas no es más seguro: es peor.
Arranca el orden correcto
Primero el generador en vacío, que coja vueltas. Luego conecta cargas de mayor a menor, esperando unos segundos entre una y otra. Así ningún pico se suma a otro.
Mantenimiento que de verdad importa
- Aceite: el primer cambio, muy pronto, a las 20 o 25 horas. Después, cada 100 horas o una vez al año.
- Filtro de aire: sopla o cambia según el polvo. En obra, mucho más a menudo.
- Bujía: revísala una vez al año. Cuesta poco y evita arranques imposibles.
- Combustible: es lo que más generadores mata. La gasolina se degrada en semanas y deja barniz en el carburador.
Si lo vas a guardar
Vacía el carburador o usa estabilizador de combustible. Arráncalo una vez al mes durante diez minutos con algo de carga. Un generador de emergencia que no arranca el día del apagón no sirve de nada, y casi siempre es por gasolina vieja.
Seguridad, sin rodeos
Nunca lo pongas en marcha dentro de casa, en un garaje cerrado ni junto a una ventana abierta: el monóxido de carbono no huele y mata. Y no lo conectes al cuadro eléctrico de tu casa sin un inversor de red instalado por un electricista: puedes electrocutar a quien esté reparando la línea.



